Beneficios de la formación para el éxito empresarial

La formación es una estrategia de primera necesidad para la optimización de la productividad debido a que potencia el desarrollo personal profesional y la comunicación entre los componentes de los equipos de trabajo. Como parte del diseño integral de la empresa la unidad de formación del departamento de recursos humanos debe ser apoyada por los directivos como un factor más de negocio.

El plan de formación debe contener el conjunto de procesos sistematizados o ‘película’ de todas las acciones formativas a desarrollar en la empresa a corto, medio y largo plazo.

El plan de formación debe responder a las demandas de la dirección ejecutiva de la empresa en relación con los problemas reales que ésta plantee dentro de su plan global de mejora de la productividad y de la competitividad:

  • Incremento de la calidad total al aumentar la tolerancia a mayores niveles de auditoria.
  • Reducción de los gastos por bajas médicas al promover la adecuación ergonómica de los distintos puestos de trabajo
  • Refuerzo de la imagen corporativa mediante la reducción de los productos defectuosos que de otra forma engrosarían el monto de devoluciones por parte de los clientes
  • Concienciación de los empleados sobre la obsolescencia de determinadas tareas, tradicionalmente desempeñadas. O lo que es lo mismo, detección y supresión de tareas ralentizadoras de la productividad.

Para que los beneficios de la formación en la empresa tengan una repercusión positiva, es necesario que el diseño de formación tenga una dirección facultativa por parte de profesionales competentes en la materia. Por ello la unidad de formación del departamento de recursos humanos debe estar bajo la dirección de un especialista en el área, o al menos disponer de este especialista como consultivo a las órdenes directas del jefe de dicha unidad.